Numen templo – Solcan Jair

Antaño mis versos, mucho me desconocía
me sabía poco la poesía, asustado como estaba
una crónica calígine, discurría en mi peso muerto
me temblaba hasta la médula, bien pensar lo que sentía

Es terapia y compañía, aquel numen descubierto
entre letras y pesares, que me arrancan de la tumba
ya se asome la barbarie, la estulticia o un coraje
entre imágenes descritas, se transmuta lo incomible

Juego y gozo con el llanto, como loco sin remedio
y es tan vasto lo que tengo, en la mente abigarrado
me consuela la cosecha, de mi alma cultivada
por el brío de la poesía, y sus alas desplegadas

Sobre el autor

Nací en un pueblo de Veracruz húmedo y asolador. Emigré a la Atenas veracruzana a los cuatro años, donde aprendí a cultivar la pintura, la música y la literatura, enamorándome de dichas formas de manifestar el poder de creación del que gozamos como especie. Creo en el misticismo religioso y en la transmutación del dolor a través de la fe, ciega de preferencia. Soy hombre casado y de familia, siervo de Dios. El 90 % de mis amigos son caninos. Respirar y sentir que inhalo y exhalo junto con el mundo es mi idea de paz terrena. Practico —ya sea dormido o despierto— el jazz y el ensueño.

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