Desahogo fugaz en el descargo que no digo | Daniela Chesniuk

Mi cuerpo se divide en dos precipicios de nostalgia,
bajas por las cumbres borrascosas de mis anhelos,
te callas al recobrar mi propio aliento,
te deslizas,
retuerces,
exploras,
bajas,
y evitas las lagunas de memoria,
no sabes siquiera dónde están mis ojos,
pero ya has llegado al oasis de mi boca,
desconoces la ráfaga de sueños que arrasará con tu equilibrio,
pero tienes el mapa prometido de los lunares de mi pecho,
no has dejado si quiera huella en la arena de mis suspiros,
pero pronto serás cicatriz,
en el fondo del primer precipicio,
al que te lances pensando conmigo.

Sobre la autora

Soy de Argentina. Para ser más precisa, de una pequeña ciudad dentro de Córdoba, futura estudiante de letras modernas, si todo sale bien. ¿Que por qué escribo? Simplemente para ser. Las letras son mi cable a tierra, no sería yo sin ellas, pero sé que, aunque no las expresara, ellas siempre serían parte de mi. Escribo porque no puedo gritar todo lo que se me pasa por la cabeza, y estos escritos un poco desastrosos, son mi granito de arena para con el mundo, si puede llegar a leerme.

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