Dictamen | Jesús Gómez

Me gustas en blanco y negro.
Desnuda, como una ciudad evacuada,
con las sábanas cubriendo sólo un cuarto de tu silencio. 
Desnuda, como una noche repleta de figuras geométricas.
Me gustas distraída,
quieta, sensible,
como una niña que ahora llora por todo:
por su infancia,
sus juguetes,
sus dulces,
su madre.
Una niña que mira el cielo como si fuese sólo suyo
y le tienes envidia a los que sí pueden volar hasta donde tú no.
Me gusta cómo descubres que llevo rato viéndote,
observando tus partes menos conocidas,
los vellos que van creciendo en tus piernas,
el sudor que va resbalando por tu cuello,
el polvo que se ha quedado pegado en tus muslos,
las mariposas que penetran justo en tu ombligo,
el dulce cansancio que va como gusano por tus clavículas.
Me gustas así
siendo sólo tú.
Tú y tu risa;
tú y tus parpadeos precisos;
tú y el parecido que tienes a tu padre;
tú y la fina señal de que eres mía.
Me gustas aun más cuando de cerca me miras
y entiendes porque eres mi todo
y sabes de cierto que yo soy tuyo
tocando la sonrisa complicada que me dibujas.
Me gustas en el tacto,
en los ojos,
en la boca,
en la piel,
en el sudor,
en la comida,
en la siesta,
en todo lo que no tiene sentido.
Y esto que ahora digo
es un dictamen que debes tener siempre en tus bolsillos
para toda la vida,
para toda la muerte. 

Jesús Gómez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s